¿En qué nos afecta el cambio horario?
(El pasado domingo 25 de marzo, a las dos de la madrugada, los relojes se adelantaron sesenta minutos, una medida con la que se ahorran cientos de millones de euros en energía.)
Nuestro organismo necesita, según
los especialistas, tres o cuatro días para adaptarse a estos cambios.
Se han hecho algunas sugerencias a
los posibles efectos psicológicos del cambio de horario:
ü Modificar el horario de comidas.
ü Aconsejan
que se evite la cafeína (café, Coca-Cola,
Red Bull, chocolate, etc), cualquier
tipo de bebida alcohólica y también la siesta.
ü El ejercicio físico suave, paseos o
la carrera suave.
ü Mantener unos buenos hábitos de sueño todo el año.
ü Exponerse a la luz solar, durante una
o dos horas en los días posteriores al cambio de horario.
Algunos afirman que el cambio de
horario en una hora influye negativamente en su humor y estado de ánimo, a su
“reloj corporal” y, en general, a su salud.
Son personas a las cuales, con este
cambio, tienen dificultades para mantener la atención, alteraciones
transitorias en su bienestar, somnolencia, astenia, irritabilidad, nerviosismo
e incluso pueden llegar a tener un estado de ánimo deprimido.
Algunos estudios han investigado
sobre estos cambios debidos a la alteración horaria, y los resultados son
variados:
A. Según
algunos, el cambio de horario puede afectar débilmente a la salud.
B. Mientras
para otros la variación no influye en el equilibrio de las personas.
El cambio de hora comenzó a
generalizarse a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del
petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para poder
aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en
iluminación.